Cómo ahorrar en la factura de luz

Cómo ahorrar en la factura de luz

Publicado : 27/01/2020 - Categorías : General

Descubre cómo ahorrar en la factura de la luz con un recopilatorio de los mejores consejos. Para ello tienes que tener varios aspectos en cuenta, como el aislamiento de un espacio, el tipo de productos que se eligen o el uso que se les da. Entre estas elecciones y la propia eficiencia energética, encontramos una solución para el ahorro que desgranamos a continuación.

El gasto de energía de un hogar se divide en varias partidas; la luz, en este caso, representa una media del 30% en los hogares en España. Un tercio del coste de tu energía está enfocada a ello, por lo que encontrar soluciones prácticas puede ser la solución. A su vez, apostar por productos enfocados a ese ahorro o incluir en tu nuevo proyecto todas aquellas tecnologías que hacen más con menos.

¿Qué significa ahorrar luz?

Definición

El uso de electricidad es fundamental para nuestra vida. Se requiere para gran parte de las actividades que se llevan a cabo, ya sea en vivienda o en el entorno laboral. Es también una fuente de energía que satisface nuestras necesidades y aumenta nuestro confort; nuestra calidad de vida.

Mediante la tecnología que se alimenta de esta energía, somos capaces de disfrutar de imagen y sonido o calor y frío. Aparatos electrónicos de la más alta tecnología que nos ayudan a cocinar, calentar el agua o calentar nuestro hogar. Por otro lado, el gasto de energía no es del todo positivo por el entorno; a mayor consumo, mayor contaminación.

Es por ello que el ahorro de energía se convierte en menor emisión de gases contaminantes. También que el ahorro se relaciona directamente con aprovechar los recursos al máximo; eficiencia. A su vez, todo ello repercute en tu bolsillo; mayor consumo es sinónimo de aumento en el coste de las facturas. Un ahorro energético se define como ahorro de consumo, pero también genera muchas cosas positivas en nuestro entorno.

¿Para qué ahorrar?

Ventajas

Existen dos grandes ventajas del ahorro en electricidad, que se derivan en otras muchas que se relacionan directa o indirectamente. Estas son el gasto mensual y el cambio climático, fundamentalmente. Son las que se relacionan con lo que te cuesta acceder a la energía y lo que ello repercute en el entorno del que formas parte.

También se engloba todo ello, a gran escala, en el cambio climático y en las normativas de la UE; denominadas Plan 20/20/20. En cambio climático es un problema global, que afecta a todo el planeta y con el que tenemos una responsabilidad como ciudadanos. Las normativas tienen el objetivo de reducir la emisión de gases y, para ello, se encargan de regular el tipo de producto que debe (o no) salir al mercado.

El enfoque es sencillo, se fundamenta en llenar el mercado de productos que no contaminen, pero que sigan ofreciendo las mismas soluciones a los consumidores; en algunos casos, incluso más, ya que la tecnología avanza a grandes pasos y el futuro se dibuja en relación a la IA y la domótica, según las tendencias actuales. El problema de la llegada de estos productos a los hogares no es otro que la inversión que se deriva; gastan menos energía pero son más caros.

¿Cuánto cuesta la luz en España?

Coste de la luz

Más allá de las ventajas del ahorro para el entorno, la que más puedes apreciar como usuario es la reducción del coste de las facturas. Dentro del gasto mensual en luz, existe un componente esencial que revisaremos a grandes rasgos en este artículo; la subida interanual.

Ahorrar en el coste de la luz

Según los datos que publica Facua el aumento en el recibo de la luz, de forma anual, supera el 7%. Eso significa que el coste de la luz es cada día mayor y sin que ello signifique que se hace un uso más desproporcionado; este se mantiene. Si comparamos este dato con el del peso del gasto de energía en los hogares españoles (30%), concluimos con facilidad que es importante encontrar el modo de ahorrar.

Para ello pueden surgir varias soluciones, aunque las dos que más se predican se relacionan con gastar menos energía o apostar por productos eficientes. Por un lado está el comportamiento que tenemos como consumidores, la posibilidad de que tiendas a gastar más luz de la que necesitas. Pero, a su vez, existe la posibilidad de que eso no esté pasando.

Para este segundo escenario, en el que nos situamos, es necesario encontrar soluciones prácticas y efectivas; ser capaces de acceder a todo aquello que comprendemos como necesidad y, a la vez, pagar menos en nuestra factura. A continuación recopilamos las soluciones para este problema, con el foco en los aspectos principales.

¿Cómo ahorrar en la factura?

Soluciones

Soluciones para ahorro energíaLos problemas complejos, como el gasto de energía, no tienen soluciones fáciles. En todo caso, repasamos lo más importante; cómo es tu proyecto, el tipo de productos que necesitas, el motivo y tu propio comportamiento como consumidor. Una solución definitiva pasa por aplicar todas estas soluciones, ya que están encaradas a invertir en los productos más eficientes y ayudar a que su rendimiento sea el óptimo.

Son soluciones independientes y te pueden ayudar a ahorrar en la factura de la luz. A su vez, se pueden dividir en dos grandes bloques, en función del tipo de proyecto. Si es una reforma, es el momento ideal para plantear una serie de cambios radicales, como la apuesta por un aislamiento de calidad y la implementación de un sistema domótico. Si no es el caso, los productos más rentables son también los más eficientes, ya que logran reducir el consumo con el mismo uso.

¿Cómo aislar una vivienda?

Aislamiento

El aislamiento de una vivienda es un aspecto muy importante, especialmente si encaras una reforma o estás en un proyecto de construcción. Sus ventajas se relacionan directamente con lograr una vivienda eficiente, algo que repercutirá en el gasto.

Aislamiento térmicoEn otras palabras, el aislamiento es un elemento fundamental para que la vivienda sea eficiente, en la medida que es capaz de mantener las temperaturas en el interior. A su vez, una vivienda sin aislamiento o mal aislada necesita mucha más energía para calentar o enfriar; sufre pérdidas y los aparatos deben trabajar más de lo deseado.

El aislamiento también ayuda en otros aspectos, como la reducción de ruidos del exterior, pero es muy efectivo para evitar pérdida de calor. Su colocación debe asegurarse en chimenea, tuberías o conductos internos, pero también en puertas y ventanas. En el caso de las partes acristaladas, se recomienda el uso de PVC.

El caso de las ventanas o puertas acristaladas es especialmente importante, ya que las pérdidas de calor se concentran en esas zonas. Si quieres reducir el gasto de luz en invierno, debes asegurarte de instalar aislamiento; vidrio y marco con capacidades. Ello depende de la calidad del vidrio y su grosor, así como del material del marco. El aluminio es muy habitual, pero también es conductor de energía, por lo que no es recomendable; el PVC vuelve a ser la mejor solución.

Otro problema muy habitual son las filtraciones de aire. A veces no las notamos, son apenas imperceptibles. Pero son causantes de un aumento de gasto en luz, por lo que es importante localizarlas. Luego se pueden tapar con algún material que asegure el total aislamiento; la silicona puede funcionar casi siempre, de la misma manera que la masilla.

¿Con qué productos ahorro luz?

Productos

La gama de productos que ayudan a ahorrar en el coste de las facturas en extensa, aunque aquí verás un compendio de los más destacados. Todos ellos comparten características y aptitudes. Suponen una inversión inicial, ya que son productos o aparatos con tecnología novedosa, pero su funcionamiento está pensado para hacer más con menos.

En esta filosofía de crecimiento se fundamenta la tecnología venidera; lograr mejores resultados para el consumidor y reducir drásticamente el coste de energía. De la misma manera, se relacionan positivamente con el entorno y las normativas de la UE; cumplen los requisitos y son premiados con altas cualificaciones por su rendimiento.

En lo que se refiere a la luz, las bombillas LED son las más eficientes. Creadas con la intención de crear una alternativa, se han convertido en la apuesta menos arriesgada; su iluminación es excelsa, su duración es mucho mayor y reducen el coste de energía a gran escala. Todos tenemos nuestros hogares llenos de bombillas, y el LED logra iluminar nuestro hogar o local pero también repercute en la factura.

La climatización se ha convertido en otro factor determinante respecto al coste de las facturas. Pero existe una tecnología que soluciona el problema con creces; es mucho más eficiente y respetuosa con el medio ambiente, asegurando un mínimo casi nulo de pérdida de energía; es la tecnología Inverter. Una apuesta segura para bajar el consumo.

El ACS y la calefacción también se ven afectadas por ello, acumulando gran parte del gasto anual en pocos meses; cuando hace frío de verdad. En todo caso, las calderas de condensación o los calentadores bajo NOx responden a la llamada. Son eficientes, no contaminan y el rendimiento bajo demanda es muy bueno.

Por último, hay que tener en cuenta todas aquellas energías renovables, verdes, que podemos tratar de implementar en nuestros proyectos. Estas suponen una inversión inicial pero son rentables a medio plazo, convirtiéndose en alternativa a la red eléctrica. Entre ellas destacamos la energía solar y eólica, así como la biomasa.

¿Con qué productos ahorro luz?

Eficiencia energética

Top 3 Productos Ahorro EnergéticoLa eficiencia energética se puede definir como asegurar que un aparato utiliza la energía que necesita. Incluso menos, ya que se relaciona con aprovechar toda aquella energía que no se ha aprovechado en el pasado. La evolución de la tecnología es un punto importante, ya que es la que permite desarrollar funcionamientos concretos, como es el caso de la condensación; aprovecha el vapor generado.

Cuando un aparato se encarga de satisfacer una de nuestras necesidades, como puede ser la calefacción o el aire acondicionado, es esencial apostar por uno que cumpla con las normativas de la UE; también por uno que sea eficiente. Esto puede aumentar el coste inicial, pero debe verse como una inversión. El precio de la luz sube, pero nuestro aparato siempre será capaz de funcionar aprovechando energía sobrante.

Aprovechar la energía también es ahorrar, ya que toda esta tendencia es antagónica a malgastar energía o dañar nuestro entorno. Pero, más allá de todo aquello que nosotros podemos decidir; adquirir un producto eficiente; está aquello que podemos hacer. En las dinámicas y comportamientos incidimos a continuación.

¿Para qué necesito apostar por productos eficientes?

Uso

No existe una fórmula mágica que puedas aplicar para gastar menos luz, pero sí que puedes tratar de ser tan eficiente como los productos propuestos. Existen trucos que puedes poner en práctica, nuevas rutinas y el uso de tecnología concreta.

Uno de los consejos más útiles es no utilizar más energía de la que necesitas. Por ello puedes ducharte rápidamente, apagar las luces y desenchufar todo aquello que no se utiliza y evitar que se utilice energía cuando no hay nadie en una vivienda. No debes desconectar la nevera, pero sí puedes programar el aire acondicionado o tu portátil; se encenderán cuando los necesites y se apagan cuando no se usen.

Existen otros consejos prácticos que se relacionan con un producto en concreto. Un ejemplo es el de las calderas y calentadores con el ACS; utiliza una temperatura adecuada y no calientes agua que no utilizas. Del mismo modo, prescinde de ACS cuando no sea necesaria; para lavar platos o poner una lavadora, según el caso.

¿Necesito ahorrar energía?

Conclusiones

El coste de las facturas de luz es elevado, con una tendencia al alza y cíclica; anualmente. Es por ello que nace la necesidad de reducir el coste. Como no se puede elegir el precio de la luz, tus elecciones se deben encarar a cómo la utilizas. En este sentido, tienen mucha importancia las tecnologías elegidas y también tus propias costumbres.

Elegir un producto eficiente es siempre más caro; aunque son mejores en rendimiento, en prestaciones y comodidad. El objetivo de elegir un producto tiende a ser una necesidad no cubierta; refrescarse en verano, por ejemplo. Pero en esa elección también cabe preguntarse cuál es el producto con la potencia y prestaciones para nuestro caso concreto, así como su impacto en el coste de energía.

Una vez encontrado el producto perfecto para un espacio concreto, teniendo en cuenta la potencia y funciones, es momento de valorar su eficiencia energética. Lo barato, normalmente, sale caro; un aparato económico no eficiente es, a medio plazo, mucho más caro que uno más caro que asegura eficiencia. La suma mensual de altas facturas de luz son testigo de ello.

También hay que tener en cuenta, una vez instalado un aparato en un entorno bien aislado, el propio uso que le damos. Tu comportamiento debe adaptarse al producto; de esta manera lograrás los mejores resultados. Para ello cuentas con las ventajas de programar el funcionamiento con apps de los propios fabricantes pero también con un cambio de actitud; ser tan eficiente como la tecnología.

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